Incidente con el Cardenal Jaime Ortega en la recepción del 2 de julio, por la fiesta nacional de la Independencia de Estados Unidos

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Ante todo tenemos que Darle gracias a Dios que vivimos en un país de democracia y sobre todas las cosas que nos abrió las puertas para que hoy muchos podamos decir estamos cumpliendo nuestro sueño de vivir en tierras de libertad los Estados Unidos de America. Amigos no se dejen nunca influenciar por la prensa ni por nadie que solo ponga un comentario si tener presente la otra cara de la moneda. Nosotros como periodistas tenemos una gran responsabilidad con nuestra comunidad de informar con honestidad y sobretodo la verdad porque gracias a ustedes llegamos a donde estamos hoy. No se dejen hacer daños por criterios que muchas veces están herrados y sobretodo si tienen un criterio expóngalo con respeto y no con palabras obscenas y ofendiendo a la otra parte con faltas de respeto, solo con esto estamos dando una imagen que no es la que realmente nos pertenece. Sobre el incidente con el Cardenal Jaime Ortega en la recepción del 2 de julio, por la fiesta nacional de la Independencia de Estados Unidos aquí les dejo una entrevista a Marta Beatriz Roque y la opinión de una periodista que se encontraba presente. También puse el articulo de un blogero cubano sobre estos hechos y la nota de prensa del Arzobispado de la Habana. Saquen sus propias conclusiones y no se dejen llevar por todos los que buscan fomentar el descontento y la desunión entre nosotros los cubanos. Dios los bendiga.

http://www.14ymedio.com/entrevista/Martha-Beatriz-Roque-Cuba-politicos_0_1810618936.html

Martha Beatriz Roque: “En Cuba sí hay presos políticos, pero no son todos los que aparecen en las listas”
14ymedio, La Habana | Julio 06, 2015

La líder opositora Martha Beatriz Roque fue testigo del controversial incidente que ocurrió el pasado jueves 2 de julio en la residencia del jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, durante las celebraciones por el día de la independencia de ese país. Un grupo de opositores increpó al cardenal Jaime Ortega y Alamino por sus declaraciones sobre que en Cuba no había presos políticos, de lo cual se han difundido versiones contadas y filmadas. Sobre esos hechos opina Roque en entrevista con 14ymedio.

Pregunta. El Arzobispado de La Habana acaba de desmentir una versión en la que se le atribuía al cardenal Jaime Ortega expresiones despectivas sobre la prensa independiente. Usted estuvo presente, ¿qué opina sobre lo ocurrido?

Respuesta. Pienso que no fue una forma correcta de dirigirse a una persona que ocupa en la Iglesia la posición que tiene el cardenal Jaime Ortega, como tampoco fue adecuado hacerlo en el lugar y en las circunstancias en que ocurrió el incidente. Hay que remitirse a algunos videos y grabaciones de voz, en una de ellas se escucha a Jaime decir que los opositores “están tocando las trompetas de Miami”.

Aunque estuve presente en la casa del Jefe de la SINA en la celebración por el día de la independencia de los Estados Unidos, no fui testigo directo del incidente, pero sí hablé con todos momentos después. Las cosas se pusieron difíciles a medida que iban hablando, hasta el punto que el padre Polcari tuvo que intervenir y pedirles que se alejaran de ahí.

Los que intervinieron en el incidente fueron Egberto Escobedo, que fue la persona que habló; José Díaz Silva, María Cristina Labrada Varona, que es la esposa de Escobedo, y la Dama de Blanco de Matanzas Leticia Herrería. Todo ocurrió en medio del patio de la residencia del jefe de la Oficina de Intereses en el entorno de la celebración por el 4 de julio. Escobedo me dijo personalmente que ellos le habían dicho al cardenal que por esa conducta de negar la existencia de presos políticos el pueblo de Cuba no estaba de acuerdo con él. Lo cual lo veo como parte de esta inyección totalitarista que tenemos la mayoría de los opositores, de hablar igual que el sistema que sistemáticamente habla en nombre del pueblo y allá vamos nosotros también a hablar en nombre del pueblo.

“Nunca olvidaremos el fusilamiento de aquellos tres cubanos en 2003. Aquello fue una atrocidad, pero nadie que cometa este tipo de delito puede estar en una lista de presos políticos”

P. El eje de la discusión se relaciona con unas declaraciones del monseñor Jaime Ortega donde niega la existencia de presos políticos en Cuba. ¿Comparte usted esa opinión?

R. En dos ocasiones el cardenal ha expresado que en Cuba no hay presos políticos. En una tercera ocasión precisó que las listas que a él le han presentado no son de presos políticos. Nosotros hicimos un trabajo para analizar las diferentes listas que se hacen y hemos confeccionado un documento al respecto que próximamente se publicará. No me parece necesario precisar los autores de dichas listas, porque no quiero que nadie se sienta agredido con esto. Lo cierto es que en algunas de ellas hay una cantidad de personas allí que no solo no son presos políticos, sino que en algunos casos ni siquiera están presos en estos momentos.

P. ¿Se refiere a quienes han realizado actos violentos?

R. En lo personal no estoy de acuerdo con que aquellas personas que han venido a Cuba a realizar hechos violentos, actos terroristas o asesinatos, sean considerados presos políticos. Pienso que hay que tener misericordia con ellos, sobre todo los que somos católicos, porque el régimen en muchos casos ha impuesto penas excesivas y esto tampoco es permisible desde el punto de vista humano. Estoy hablando de quienes han cometido delitos graves, pero no como para merecer la condena de pasarse el resto de su vida en una cárcel.

Todos sabemos cómo ha tomado decisiones en este sentido el señor Fidel Castro. Nunca olvidaremos el fusilamiento de aquellos tres cubanos que hurtaron la lancha Baraguá para salir de Cuba en el año 2003. Aquello fue una atrocidad, pero nadie que cometa este tipo de delito puede estar en una lista de presos políticos, porque no lo es.

P. ¿Pero usted coincide con el cardenal en que en Cuba no hay presos políticos?

R. En Cuba sí hay presos políticos, pero no son todos los que aparecen en esas listas. Esas listas hay que depurarlas. Para eso habría que hablar con los jefes de las organizaciones y que sean ellos los que digan quién es quién y si sigue preso o no, porque también ocurre que si no se actualizan, las personas salen de prisión pero permanecen en las listas. Hay que consensuar las listas y solicitar la opinión de abogados especialistas en el tema para explicar algunos casos.

“Sostengo que fue irrespetuoso increpar a Jaime Ortega y además una falta de cortesía con los anfitriones”

P. ¿A cuáles casos se refiere?

R. Por ejemplo, es usual que en Cuba una persona sea golpeada por la policía y luego lo acusen de atentado. Conozco una familia completa a la que la policía política le rompió la puerta de la casa, les dio golpes y fueron a prisión hasta por nueve años, cumpliendo bajo el delito de atentado. Estoy hablando de Osvaldo Rodríguez Acosta y su hijo Osvaldo Rodríguez Castillo, junto a Juana Castillo, la esposa de Osvaldo, que fue sancionada a cinco años de privación correccional sin internamiento. Sin embargo, en uno de los dictados aparece como “asesinato de la policía en tentativa” y leer eso es muy duro.

P. Alguien que se limitara a leer los documentos oficiales de un caso como ese que usted pone de ejemplo pudiera afirmar que esas personas no están presas por motivos políticos.

R. Exactamente. Se está diciendo lo que no es y que yo pienso que ellos son presos políticos, como pienso que otros que aparecen en algunas listas no lo son.

P. Entonces, quizás el cardenal pudo haber “caído en la tentación” de hacer una cándida lectura de los documentos oficiales.

R. No sé cómo puede haberlo leído, pero sostengo que fue irrespetuoso increparlo y además una falta de cortesía con los anfitriones. Lo único que pude hacer fue saludarlo y tratar de borrar la impresión que pudo haberse llevado de que todos los opositores tenemos conductas similares.
La recepción del 2 de julio, por la fiesta nacional de la Independencia de Estados Unidos, tenía una connotación especial este año en la residencia norteamericana en Cuba. La nutrida y diversa concurrencia era tan inusual allí como la espontánea alegría, indudablemente estimulada por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la próxima apertura de las embajadas en Washington y La Habana, acorde con la atmósfera distendida y las oportunidades que los cubanos imaginan según sus necesidades y aspiraciones. Época de ilusiones y posibilidades, inimaginable seis meses antes.
La atmósfera no estaba caldeada por la tensión habitual, emanada delas amenazas y prohibiciones gubernamentales contra cualquiera que correspondiera a una invitación de la Sección de Intereses de Estados Unidos y, sobre todo, que alternara con la gran cantidad de disidentes y opositores presentes en esta ocasión tan especial. Miandar ligero, al unísono con la plácida sensación, se paralizó al chocar la vista con el rostro encarnado del Cardenal Jaime Ortega. Me impresionó verlo sorprendido tratando de responderconvincentemente a 2 hombre y 2 mujeres vestidos de blanco que lo increpaban con severidad. Sentí desasosiego, estábamos a pocos pasos de distancia, en aquellos interminables segundos escuché sus palabras, me debatí entre argumentar que no era ni la forma ni el lugar, pues la manera como era abordado daba una desagradable impresión. Pensé que se trataba de opositores con proceder contraproducente para toda la oposición y los presos políticos, cuya existencia se reclama en estos momentos. Para ser respetados, hay que respetar. La vida y obra del Cardenal, más allá de su rango eclesiástico, asi como el lugar y la celebración inédita demandaban respeto, a no ser que se procurara dañar a todos, principalmente a quienes se decía defender. Luego supe que eran Egberto Ángel Escobedo, miembro de la Asociación de Presos y Expresos Políticos, José Díaz Silva, presidente del Movimiento Opositor para una Nueva República, Leticia Ramos y María Labrada, Damas de Blanco. La participación en ese suceso de Antonio González Rodiles y Ángel Moya se ha publicado. Un rato antes, junto a otras personas distribuían un proyecto de Ley de Amnistía y la convocatoria a una conferencia de prensa en la mañana del día siguiente.
Casualmente el 1 de julio, yo había encontrado en un lugar a Moya, que dijo iba para la casa de González Rodiles en Miramar, dondeestaban unificando las tres listas de presos políticos existentes para demostrar al Cardenal su existencia. Comenté que era aconsejable pedir una entrevista al Cardenal para entregársela y argumentarla. Jamás habría imaginado que él participaría en aquel absurdo incidente, utilizado para una campaña en los medios. Muchas veces su esposa, Berta Soler, se reunió con el Cardenal cuando él y los otros integrantes de los 75 estaban presos; me pregunto si no sabe la solidaridad de los integrantes de la Iglesia Católica de Cuba, (monjas, curas, obispos, laicos, creyentes en todo el país), y que por gestiones de Jaime Ortega, con su respaldo, fueron excarcelados.
“…Yo mismo sentí la solidaridad cuando estuve preso, la única organización interna del país que se pronunció a favor de nosotros, los presos del grupo de los 75, fue la Iglesia Católica Cubana, la única que le abrió las puertas a nuestras esposas, a nuestros familiares cuando nos iban a ver a las prisiones en el interior del país, les daban alojamiento y demás, en Santiago de Cuba y donde quiera. Fue la Iglesia Católica también quien le abrió las puertas a las Damas de Blanco en la Iglesia Santa Rita. Y esas son cosas que hay que recordar, independientemente de que también hay cosas de antes, de posiciones muy dignas, con mucha serenidad, con mucha responsabilidad, sin un espíritu agresivo pero diciendo las cosas con claridad”. Oscar Espinosa Chepe. (Progreso Semanal, 4 de junio de 2012, reproducido en la revista Espacio Laical, Año 8, No. 3/2012 y www.espaciolaical@arzhabana.co.cu ) .
Por su parte, Antonio González Rodiles se mudó a México en 1992; regresó a Cuba en 1994; se graduó de Licenciatura en Física por la Universidad de La Habana en 1998; retornó a México donde en 2002 obtuvo el título de Candidato a Doctor en Ciencias Físicas (UNAM); en 2003 se trasladó a Tallahassee y en la Universidad Estatal de la Florida obtuvo el Master en Matemáticas en 2005;volvió a La Habana en 2007. En julio de 2010 fundó el proyecto Estado de Sats. Con su elevado nivel intelectual y aspiración de democracia en Cuba, se esperaría que aconsejara una reunión y diálogo, en lugar de utilizar un método que recuerda los mítines de repudio que el mismo ha sufrido.
Conocí a Egberto Escobedo Morales cuando exponía sus criterios en una conferencia impartida por Orlando Márquez, colaborador del Cardenal, auspiciada por la revista Espacio Laical, a comienzos de 2012. (Revista Espacio Laical, Año 8 No. 3/2012). Allí comentó su participación en uno de los primeros cursos de CubaEmprende, realizado en el Centro Cultural Félix Varela, donde precisamente se efectuaba aquella conferencia, sin discriminación a él por ser un expreso político. Por tanto, conoce como acercarse, entregar la lista de los prisioneros políticos y expresar sus opiniones.
Me pregunto si realmente desean clarificar la situación y excarcelar a sufridos cubanos, o promueven la continuación de una campaña contra el Cardenal Jaime Ortega y obstruccionar el proceso en curso entre Estados Unidos y Cuba. Evidentemente atentan contra su propio prestigio. No parece que meditaron sobre el atentado que estaban cometiendo contra la salud y la vida del Cardenal Ortega, quien es un cubano de la tercera edad.
La Habana, 6 de julio de 2015
Miriam Leiva
Periodista Independiente

autora

Miriam Leiva, Villa Clara, 1947. Periodista independiente desde 1995. Vicepresidenta de Sociedad de Periodistas Manuel Márquez Sterling. Miembro fundadora de Damas de Blanco en marzo de 2003. Diplomática, profesora invitada del Instituto Superior de Relaciones Internacionales. Funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, del cual fue expulsada en 1992. Actualmente mantiene el blog Reconciliacion Cubana http://www.reconciliacioncubana.comTraductora y profesora de inglés e-mail: leivachepe@gmail.comhttp://blogs.cope.es/desdecuba/

http://guayacandecuba.blogspot.com/2015/07/cardenal-ortega-califica-al-exilio.html?m=1

Cardenal Ortega contraataca: amenaza a opositores y se refiere al exilio como “gusanera de Miami”
Consejo Editorial / 11 horas ago
Varios opositores cubanos abordaron el jueves durante una recepción diplomática al Cardenal católico Jaime Ortega, para entregarle un listado de presos políticos y un documento de solicitud de amnistía pero, según afirman, el purpurado los rechazó, usó términos despectivos contra ellos y los medios de Miami, y los amenazó con llamarles a la seguridad
Egberto Ángel Escobedo miembro de la Asociación de Presos y Ex Presos Poíticos en Cuba, dijo a Martí Noticias que se acercó a Ortega Alamino junto con las damas de blanco Leticia Ramos y María Labrada, en medio de la celebración por el Día de la Independencia de Estados Unidos convocada en la residencia del jefe de misión de la Oficina de intereses de EE.UU.en La Habana.
A la recepción asistían activistas de Derechos Humanos, periodistas independientes y otros miembros de la sociedad civil independiente, así como representantes de la Iglesia y del oficialismo.
“Le digo: ‘Cardenal, para ver si puede recibir esto’. Y me dice, “No, pero este no es lugar para eso, yo no traigo portafolios y no puedo estar cargando tantos papeles, déjamelo en el arzobispado”, indicó el ex preso político Escobedo Morales.
Escobedo le cuestionó entonces al dignatario religioso unas declaraciones que hizo a la Cadena Ser de España, según las cuáles ya no quedan en Cuba presos políticos.
“Le digo: ‘Nosotros no podemos concebir cómo usted ha declarado dos veces que no hay presos políticos’. Y me dice, ‘No, para mí no hay presos políticos. Nosotros hicimos la gestión en el 2010 para sacar a los últimos presos políticos que había y la Iglesia católica fue la que hizo eso’”.
Escobedo narra que el cardenal se refirió entonces a los 11 presos de la Primavera Negra que aún están en Cuba y él le respondió: “Sí, pero esos once que están aquí todavía están presos”, y fue cuando Ortega se refirió de manera despectiva a las emisoras que radican en el exterior. “Me dijo, ‘Ustedes ¿qué noticias ven, las de la gusanera de Miami? Ustedes nada más que se informan por la gusanera de Miami. Ustedes no saben las cosas cómo fueron’. Y le dije, ‘No, nosotros lo escuchamos todo’”.
Escobedo aseguró que Ortega los amenazó con llamar los custodios del lugar, pero finalmente no lo hizo.
El listado que intentaba entregar al Cardenal, quien fungió como mediador en las excarcelaciones y destierros de prisioneros políticos en 2010 y 2011, se compone de unos 74 presos políticos actualmente en las cárceles cubanas y 29 bajo licencia extrapenal, algunos de ellos sin documentos que acrediten ese estatus judicial. Once de los que aparecen en la relación son prisioneros de la Primavera Negra de 2003 que se negaron a partir al exilio y que aún no han sido formalmente indultados..
José Díaz Silva, presidente del Movimiento Opositores por una Nueva República dijo que estaba con quienes se acercaron al cardenal Ortega para la entrega del documento. “Fuimos con Ángel Moya, Egberto Escobedo… le fuimos a presentar el documento de los presos políticos que hoy se encuentran consumiéndose en las prisiones. No quiso aceptarlo, y además tildó de gusano al exilio, e incluso quiso llamar a la seguridad de la residencia.Nosotros quisimos evitar eso, y dejamos de conversar con él”, señaló.C
ARZOBISPADO DE LA HABANA

NOTA DE PRENSA

En relación con un incidente ocurrido el pasado jueves 2 de julio durante una recepción en la residencia del Jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos de América en La Habana, ampliamente desplegado por algunos medios de prensa de gran alcance dentro de la comunidad cubana exiliada y/o emigrada a partir de la versión difundida por uno de sus protagonistas, después de realizar algunas consultas puedo precisar lo siguiente:

1- Es cierto que el señor Egberto Escobedo, acompañado de otra persona, se acercó al cardenal Jaime Ortega con la intención de entregarle un documento, según alegó, con información sobre presos políticos. El cardenal Ortega le dijo que ese no era el lugar indicado, teniendo en cuenta que ambos eran invitados a un evento de naturaleza distinta, la celebración de la Independencia de los Estados Unidos, y le sugirió que entregara el documento en sus oficinas del arzobispado de La Habana (días atrás el cardenal Ortega había declarado a la prensa que si existían listas de presos políticos le fueran remitidas).

Esta sugerencia era la más apropiada, si se tiene en cuenta que es en el arzobispado de La Habana donde el cardenal Ortega recibe toda la documentación relacionada con estos temas, también cartas y documentos sobre presos o sus familiares, etc. En este mismo lugar, el señor Escobedo ha entregado en ocasiones anteriores, personalmente o a través de terceros cartas y otros documentos de este tipo. Por otro lado, el cardenal Ortega y el señor Escobedo se habían encontrado anteriormente en instalaciones de la Iglesia en La Habana, siempre en términos respetuosos. El señor Escobedo ha apreciado incluso la obra de la Iglesia en La Habana, como los cursos de entrenamientos para cuentapropistas de Cubaemprende que son patrocinados por el arzobispo de La Habana, de lo cual él mismo se benefició.

2- Molesto con la sugerencia del cardenal Ortega de entregar el documento en el lugar indicado, el señor Escobedo comenzó a criticar en alta voz al cardenal por declaraciones dichas semanas atrás, así como su intervención durante el proceso de excarcelación de presos políticos en los años 2010-2011. El cardenal en efecto, le respondió que no debía guiarse por lo que dijeran ciertos medios de comunicación, pues era mucha la acción de la Iglesia a favor de los presos que no se conoce y se hace en silencio. Las expresiones “prensa de la gusanera” y “prensa contrarrevolucionaria” no fueron utilizadas por el arzobispo de La Habana, ni se corresponden con su vocabulario.

3- El señor Escobedo continuó sus fuertes críticas, y es entonces cuando uno de los sacerdotes de La Habana presentes y testigos del incidente, le conmina a mostrar respeto y comportarse como es debido, pues de lo contrario habría que llamar a un agente de seguridad de la Sección de Intereses de los Estados Unidos presentes en el lugar para que pusiera fin al desagradable encuentro.

4- Antes de retirarse del lugar, un diplomático de la Sección de Intereses de los Estados de Unidos de América en La Habana, tras conocer el lamentable incidente ofreció sus formales disculpas al cardenal Jaime Ortega.

Orlando Márquez Hidalgo

La Habana, 6 de julio de 2015

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